QUIÉNES SOMOS, LO QUE HACEMOS

¿Por qué Cervantes ahora?

 

Catedrático, Director del Instituto de Humanidades, Co-director del Centro de Integridad Informativa en la Universidad de SUNY, Buffalo.

“Somos historias, las historias en las que creemos, las historias que conducen nuestras vidas, las historias que tememos… Cervantes nos urge a examinar despacio (de espacio) nuestras historias (su contenido y su forma, sus mecanismos), pero además a imaginar nuevas historias y nuevos modos de contarlas.  Si pensamos en Cervantes como un escritor profundamente preocupado por los nacientes medios de comunicación de masas y su efecto en sus consumidores, espectadores o usuarios, ¿no pudieramos o debieramos leerlo a contracorriente de nuestra propia cultura de masas y reclamarlo como aliado, compañero histórico, en nuestro intento de sobrevivir esta edad de saturación mediática y desinformación?

 

Profesor Titular en Brooklyn College y el Centro de Graduados de CUNY

“El Quijote es un libro graciosísimo, como lo son muchos de los otros escritos de Cervantes. A través de los siglos, su risa explosiva es otra arma poderosa que nos legó, ahora para apuntar contra aquellos que no sólo nos mienten, sino que nos lavan el cerebro para que nos engañemos a nosotros mismos. En sus ecos más plácidos, su risa nos enseña a no tomarnos demasiado en serio, tampoco. Al margen de esta burla contra el mundo como es, por sus textos se desfila un sinfín de personajes, don Quijote al frente, que se niegan a aceptar las cartas que les fueron repartidos. Escriben sus propias vidas, reinventan sus identidades. La implicación parece ser que hagamos lo mismo. Entre su risa burlona y curativa a la vez, y su inagotable optimismo, Cervantes nos fortalece para la lucha no sólo para sobrevivir, sino para mejorar el mundo que nos rodea, en la mínima medida posible.

 

Director del Instituto de Humanidades Alexander Grass, Cátedras Decker y Mellon de Humanidades. Universidad de Johns Hopkins

Como nosotros, Cervantes vivió en un mundo saturado de los medios de comunicación, aunque en su caso estos fueron impulsados por tecnologías diferentes. Como en el nuestro, los que dominaban los medios en su mundo eran capaces de manipular la percepción que tenía la gente de la realidad que habitaban. A diferencia de muchos de nosotros, Cervantes descubrió una manera para disipar el poder de esa manipulación. Se dio cuenta de que usar historias para explorar como los personajes tratan de navegar las trampas de la creencia, como y a menudo fallan, era una defensa mejor y más efectiva contra tal manipulación que simplemente producir un discurso más sobre la realidad. Al hacerlo, creó una nueva forma de ficción, cuyo poder puede seguir sirviéndonos hoy.”

 

Profesor Titular, Universidad de Ball State

“Nuestras vidas se han vuelto saturadas por las representaciones mediáticas, principalmente al servicio de fuerzas del mercado, que claman por decirnos cómo debemos vivir y cómo debemos percibir nuestro mundo. Cervantes nos rescata del pavor existencial que estas voces exigentes pueden crear por mostrarnos la naturaleza ridícula y graciosísima de cualquier intento de decirnos cómo es o cómo debe ser el mundo.

Nos libera de la creencia falsa que hay una manera "correcta" de navegar la "realidad" y nos da el regalo serio de no tomarnos a nosotros mismos demasiado en serio.”

 

Catedrática de la Universidad Rutgers-Camden. Directora Ejecutiva de la Sociedad Cervantina Americana

“Cervantes, ese epicentro de modernidad cultural española ha sido intensamente apreciado por los expulsados fuera de sus márgenes.  En el siglo XX, ese gigante que “insta a que se le hable de tú,” acompañó fielmente a los disidentes, exiliados e incluso internados en campos de concentración. Un superviviente agradecido impulsaría la espectacular sede cervantina de Guanajuato en México mientras otros muchos le dedicarían homenajes más íntimos, haciéndole santo y seña de su perspectiva vital y/o literaria. Gracias a la brújula cervantina, podemos todos transitar—con trote gorrinero o a golpe de galope—el presente cruce de caminos entre el desengaño barroco y el desencanto milenial-rio con profundidad, humor y elegancia.”

 

Vicepresidente de Participación Global, Universidad Drexel

Cervantes vive hoy día no solo en espacios académicos y de cultura elitista, sino también en barrios marginados y comunidades desfavorecidas. En Brasil, Colombia, México, Chile, España o los Estados Unidos, numerosas organizaciones juveniles y educativas sin ánimo de lucro adaptan la obra cervantina, y en particular Don Quijote, a las realidades y desafíos contemporáneos de hoy día. Cervantes sigue inspirando a niños, jóvenes y adultos con el poder de las palabras y el arte para mejorar al individuo y lograr una sociedad más justa, igualitaria, diversa e inclusiva. 

 

Catedrático, Universidad de Concordia

Cervantes comprendió muy bien los mitos y ficciones que surgen cuando el conocimiento científico es sacado de su contexto de producción y sometido al yugo del racismo, sexismo, clasismo, etc. Al entretejer los descubrimientos y debates científicos dentro de sus obras de manera crítica, nos provee herramientas para analizar y combatir los usos engañosos de la ciencia y la historia. Más importante aun, nos demuestra la necesidad y la potencia del arte en un mundo que exagera el poder de la tecnología al detrimento de las relaciones humanas.